Revelación Personal
La Doctrina Mormona enseña que la revelación personal es la guía e inspiración que cada persona puede recibir del Espíritu Santo mediante su fidelidad a los mandamientos del Señor y los convenios hechos con Él.
Para recibir ésta guía, El Señor únicamente nos pide dignidad. Al mantenernos puros y dignos, Nuestro Padre Celestial nos promete que si buscamos, hallaremos. En Mateo 7:78 dice: “Pedid, y se os dará; buscad y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y que busca, halla; y al que llama, se le abrirá”.
El Profeta José Smith dijo en una oportunidad que la revelación personal es vital en nuestras labores diarias.
La Doctrina Mormona enseña que cada persona puede reconocer y comprender al Espíritu mediante el estudio diligente de las Escrituras y la obediencia a ellas.
Los Mormones creemos que podemos recibir las revelaciones personales cada vez que las necesitemos. Éstas vienen a nosotros por medio de apacibles impresiones espirituales, las cuales posiblemente no parezcan tan espectaculares como las visiones o visitas de ángeles, sin embargo, el testimonio que da el Espíritu Santo produce una impresión en el alma que es más significativa y duradera que cualquier otra cosa.
Para poder escuchar y distinguir los susurros o impresiones del Espíritu, primeramente debemos acercarnos al Padre Celestial con sincera y humilde oración de fe para pedirle lo que necesitamos, una vez que logremos esto, se nos ha hecho una promesa: “Si pides, recibirás revelación tras revelación, conocimiento sobre conocimiento, a fin de que conozcas los misterios y las cosas apacibles, aquello que trae gozo, aquello que trae la vida eterna”. (Doctrina y Convenios 42:61)
Al mismo tiempo que mostramos nuestra fe a Dios y la aumentamos por medio de las oraciones diarias, debemos tener un profundo respeto y amor por todo lo que nos rodea, de esta manera atraemos el Espíritu y nos preparamos para recibir la guía del Señor. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Iglesia Mormona o SUD) también enseña a todos sus miembros que para recibir revelaciones personales debemos ser humildes reconociendo a diario que dependemos completamente de Dios. En el Libro de Mormón, Moroni 8:26 dice: “Y la remisión de los pecados trae la mansedumbre y la humildad de corazón; y por motivo de la mansedumbre y la humildad de corazón viene la visitación del Espíritu Santo, el cual Consolador llena de esperanza y de amor perfecto, amor que perdura por la diligencia en la oración, hasta que venga el fin, cuando todos los santos morarán con Dios”.
La Doctrina Mormona nos enseña con las escrituras que para ser dignos de recibir la guía e inspiración del Espíritu Santo o revelación personal debemos cumplir los mandamientos del Señor, ya que al hacerlo, “…Él nos concederá los misterios de Su reino…” (Doctrina y Convenios 63:23).
También debemos esforzarnos por participar dignamente de la Santa Cena cada domingo para recordar el Sacrificio Expiatorio de Jesucristo y renovar nuestros convenios.
Los Mormones creemos que cuando nos esforzamos por realizar cada una de estas cosas, siendo pacientes y confiando en el tiempo del Señor, Él nos concederá la inspiración del Espíritu que necesitamos para tomar las decisiones correctas que nos guiarán a la salvación en el Reino Celestial.
deverian de aver guia parade maestros y pasos como para dar una clase
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Fabiola Reply:
Marzo 10th, 2010 at 9:24 pm
Existe. El manual “La enseñanza: el llamamiento más importante” es un manual muy completo con excelentes ideas para dar una clase. Está en el sitio oficial de la Iglesia. lds.org
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hermanos muchos qdran callarnos en la misiopn de nuestro padre celestial pero ncomo podemos ser fuertes anta tantas pruebas porq entremas grande es nuestra fe mas grande es nuestra pruebas q nos pone el angel malo o diablo como lo quieran llamar yo me pregunto poorq tanto misterio si dios existe y es un ser celestial
la iglesia devera trabajar con con los miembros inactivos fortalecer mas la iglesia ya no es la de antes
me apena pero un dia vlovere y no saldre nunca lo prometo
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