La Pureza Sexual
La Doctrina Mormona nos enseña que al mantenernos sexualmente puros y limpios nos estamos preparando para recibir las ordenanzas sagradas del Templo, especialmente el casarnos con la persona indicada en el tiempo indicado.
Dentro de la Iglesia Mormona se recalca mucho la importancia de guardar la Ley de Castidad, en todos sus aspectos. Esto nos ayudará a mantenernos puros y dignos, especialmente debemos tener en mente la importancia de la intimidad física, la cual únicamente debe haber entre marido y mujer; ésta es hermosa, sagrada y ordenada por Dios para la creación de hijos.
Los Mormones creemos en reservar cualquier tipo de relación sexual para el matrimonio y después de esto ser completamente fieles a nuestro compañero o compañera. La intimidad sexual antes del matrimonio es una arma de la que Satanás se ha valido para hacernos caer en el pecado, ya que esto constituye un pecado grave ante Dios. El profeta Alma, en el Libro de Mormón amonestó a su hijo Coriantón quien faltó a este mandamiento: “¿No sabes tú, hijo mío, que estas cosas son una abominación a los ojos del Señor; sí, más abominables que todos los pecados, salvo el derramar sangre inocente o el negar al Espíritu Santo?" (Alma 39:5)
En “La Familia: Una proclamación para el mundo” dice: “…los sagrados poderes de la procreación se deben utilizar entre el hombre y la mujer legítimamente casados, como esposo y esposa”.