La Palabra de Sabiduría
La Palabra de Sabiduría es una ley para la salud física y espiritual de los Santos de los Últimos Días.
El Señor reveló al primer Profeta Mormón José Smith esta ley de Salud que se llama la Palabra de Sabiduría. Ésta se encuentra registrada en la sección 89 de Doctrina y Convenios. La Palabra de Sabiduría nos enseña qué alimentos y sustancias debemos usar y evitar para mantener la salud de nuestro cuerpo y para mantenernos libres de influencias malignas.
Nuestro Padre Celestial nos promete bendiciones físicas y espirituales como salud, protección contra el mal y una mayor receptividad a las verdades espirituales. En la Palabra de Sabiduría el Señor nos ha mandado no ingerir de las siguientes sustancias:
-Bebidas Alcohólicas
-Tabaco
-Drogas ilegales
-Té y Café (ya que éstas son bebidas calientes que causan adicción y contienen cierto tipo de drogas que dañan nuestro organismo).
También se aclaran los alimentos que son buenos para nuestros cuerpos:
-Verduras y frutas que deben usarse “con prudencia y acción de gracias”
-La carne “de las bestias y de las aves del cielo” que debe “usarse limitadamente”.
-Los granos como el trigo, el arroz y la avena, que son como “sostén de vida”.
En Corintios 3:16-17 enseña sobre la importancia de nuestros cuerpos: “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu del Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es”.
Nuestros cuerpos son sagrados y le pertenecen a Dios, por esta razón debemos tratarlos con respeto y reverencia.
El sexto presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Iglesia Mormona o SUD), Joseph F. Smith dijo: “ La observancia de la Palabra de Sabiduría nos fortalecerá el cuerpo, nos ennoblecerá el alma y nos llevará más cerca de Dios”.
El Señor dice que si obedecemos la Palabra de Sabiduría, tendremos acceso a grandes tesoros de conocimiento, tesoros escondidos; que correremos sin fatigarnos y andaremos sin desmayar; y que el ángel destructor pasará de nosotros, como pasó de los hijos de Israel, y no nos matara…
El cumplir con la Palabra de Sabiduría, al igual que la Ley de Castidad, es requisito para obtener una recomendación para entrar a recibir las ordenanzas del Templo.