El Lenguaje
La Iglesia Mormona enfoca sus esfuerzos en hacer de sus miembros personas dignas, que puedan ser ejemplos para el mundo y una buena influencia para los demás, por esta razón los líderes de la Iglesia nos enseñan y aconsejan en diferentes aspectos, uno de ellos es la forma en que nos expresamos, aunque el folleto Para la Fortaleza de la Juventud está dirigido a los jóvenes, los temas que allí se tocan, son principios que todos los Mormones debemos seguir.
En Efesios 4:29 dice: “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes”.
La Doctrina Mormona nos enseña a cuidar nuestro lenguaje; la manera en que hablamos dice mucho en cuanto a la persona que somos.
Los Mormones creemos que al utilizar un buen lenguaje invitamos la compañía del Espíritu Sandto y el Señor está complacido con nosotros. Debemos esforzarnos por hablar de una manera bondadosa y positiva, sin usar vulgaridades, insultos o palabras que denigren a otra persona.
El tener un buen lenguaje, incluye la manera en que nos expresamos de Dios y de Jesucristo, a los cuales debemos referirnos con reverencia y respeto, ya que si usamos sus nombres en vano o de manera incorrecta nos es pecado.
Dentro de este aspecto, los líderes de la Iglesia Mormona nos enseñan también que evitemos los gestos profanos, vulgares u ordinarios, así como los chistes inmorales, los cuales son ofensivos al Señor y los demás. Todas estas cosas de igual manera alejan el Espíritu de inmediato.
Al llamarnos seguidores de Cristo, los Mormones debemos esforzarnos porque de nuestra boca únicamente salgan palabras inspiradoras y llenas de amor a Dios y hacia los demás, esto incluye alejarnos de los chismes, evitar usar malas palabras, etc. Podemos arrepentirnos y remediar los errores que cometemos. Con nuestra boca podemos bendecir, y al mismo tiempo dañar a los demás o a nosotros mismos. Debemos orar y pedir al Padre que nos ayude a expresarnos de la manera que a Él le agrada.