Somos Hijos de Dios
Los Mormones creemos que todos los que vivimos en esta tierra somos hijos de Dios. En Romanos 8:16-17 dice: “El Espíritu da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con Él, para que juntamente con Él seamos glorificados".
Todos los seres humanos, escogimos seguir a Nuestro Padre Celestial en la vida premortal, por esta razón estamos en la tierra para ser probados, progresar y regresar a vivir junto a Nuestro Padre Celestial.
La Doctrina Mormona nos enseña que Dios nos ha dado a todos ciertos dones incondicionales, estos son:
La Luz de Cristo
El Albedrío
La Vida Mortal
La Resurrección
Los anteriores son habilidades y talentos que poseemos sin tener que desarrollarlos, estos nos ayudan a obtener otros talentos, privilegios y facultades, junto con los cuales podemos recibir la Exaltación.
Estos dones adicionales son dones condicionados, y los obtenemos mediante el esfuerzo personal; son:
Fe en el Señor Jesucristo
El Perdón
Guía personal de Dios
Dones del Espíritu
El Sacerdocio.