George Albert Smith

 

George Albert Smith, fue llamado como Presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de Los Últimos Días después del Presidente Heber J. Grant. El presidente Smith quien fue un ejemplo viviendo una vida de felicidad fundada en el evangelio, testificó: “Cada felicidad y cada gozo que ha valido la pena nombrar, ha sido el resultado de guardar los mandamientos de Dios y observar su consejo".

El obedecer los mandamientos de Dios y el consejo de los líderes de la Iglesia han sido el patrón de rectitud en la familia del Presidente Smith por generaciones. Lo nombraron George A. Smith como se llamaba su abuelo paterno, quien fue también el primo del Profeta José.

De 1903 a 1910, John Henry y George Albert sirvieron juntos en el Quórum de los Doce, el único tiempo en esta dispensación que un padre e hijo han servido juntos en el Quórum.

George Albert Smith sirvió 42 años en el Quórum de los Doce los cuales fueron llenos de servicio noble a pesar de los episodios de una salud de muchos problemas. Sus ojos sufrieron daño por el sol mientras trabajaba para el ferrocarril en el sur de Utah, y una cirugía falló al no corregirle su ceguera. Las presiones y demandas de su tiempo debilitaron su cuerpo frágil y en 1909 se desmayó de estar tan cansado.  Los doctores le ordenaron que descansara completamente y esto causó que se sintiera que no valía la pena y esto agravó su tensión.

Durante este tiempo difícil, George tuvo un sueño, en el cual vio un bosque hermoso cerca de un gran lago. Después que había caminado cierta distancia en el bosque, el reconoció a su amado abuelo, George A. Smith, quien venía hacia el. George corrió a su encuentro, pero a medida que su abuelo se le acercaba, el abuelo le dijo: “Me gustaría saber que has hecho con mi nombre”. Un panorama de su vida pasó por su mente y humildemente respondió, “Nunca he hecho nada con tu nombre que tengas la necesidad de avergonzarte”. Este sueño renovó el espíritu de George y su vitalidad física y luego pudo volver al trabajo. Luego el solía describir esta experiencia como un punto importante en su vida.

Durante la administración del Presidente George Albert Smith, de 1945-1951, el número de miembros de la Iglesia Mormona alcanzó un millón; el templo de Idaho Falls, Idaho, fue dedicado; el trabajo misional fue reasumido después de la Segunda Guerra Mundial. Además, se organizaron esfuerzos de socorro para los Santos en Europa quienes quedaron destituidos como resultado de la guerra. Los miembros de la Iglesia Mormona en los Estados Unidos contribuyeron con ropa y otras comodidades.

El Presidente Smith se reunió con Harry S. Truman, presidente de los Estados Unidos para recibir aprobación para enviar comida, ropa y ropa de cama a Europa.  El presidente Smith describió su reunión de la siguiente manera:
Presidente Truman dijo: ‘Por qué quiere hacer envios allá? El dinero de ellos no vale nada’. “Yo le dije, ‘Nosotros no queremos su dinero’. El me miró y me preguntó: ‘Usted no quiere decir que se los va a dar a ellos?’
“Yo respondí: ‘Por supuesto, nosotros queremos darles ayuda. Ellos son nuestros hermanos y hermanas y están en problemas. Dios nos ha bendecido con más de lo que necesitamos. Y a nosotros nos gustaría enviarles si podemos obtener la cooperación del gobiero”.
“A lo que el respondió: ‘Usted esta en lo correcto, nosotros tendremos mucho gusto en ayudarle en lo que podamos ”.

La muestra de amor como el amor de Cristo era típico del Presidente George Albert Smith, quien siempre irradiaba el amor de Cristo extraordinariamente. El dijo: “Yo les puedo decir, mis hermanos y hermanas, la gente más feliz del mundo son aquellos quienes aman a sus vecinos como a ellos mismos y manifiestan apreciación por la bendiciones de Dios por la manera que ellos conducen sus vidas”.

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