Profetas

Un profeta es llamado por Dios para que hable en Su nombre.  Es un mensajero de Dios; de El recibe mandamientos, profecías y revelaciones, y tiene la responsabilidad de enseñarlas a la humanidad. El debe hacer saber la voluntad y la verdadera naturaleza de Dios, y ser Su portavoz.

El llamar a profetas es una manera especial en la que El Señor demuestra Su amor por todos nosotros.  Los profetas cuando son llamados reciben el Sacerdocio, que es el poder y autoridad que Dios da al hombre para actuar en Su nombre para la salvación de Sus hijos. 

El Evangelio de Jesucristo es el plan que Dios tiene para que todos nosotros, Sus hijos, podamos ser felices y podamos regresar a vivir con El. Los Profetas aprenden el Evangelio de Jesucristo por revelación y lo enseñan a todas las personas, testificando específicamente de Jesucristo y Su Expiación.

Nuestro Padre Celestial nos ha dado la libertad de escoger, nosotros decidimos seguir o no las enseñanzas de los profetas y apóstoles, si lo hacemos recibimos bendiciones de Dios.  El Señor ha llamado Profetas desde los principios de la tierra, cada período de tiempo donde hay un profeta sobre la tierra se llama Dispensación. 

Las enseñanzas de los profetas antiguos se encuentran registradas en las Escrituras, tanto en la Biblia como en El Libro de Mormón. Ambos fueron escritos por profetas que vivieron en el viejo y el nuevo continente respectivamente. A cada uno de ellos, El Señor reveló enseñanzas maravillosas y ellos las escribieron para que hoy en día, nosotros supiéramos a que fuente debemos acudir para el perdón de nuestros pecados.  En 2 Nefi 25:26 dice: “Y hablamos de Cristo, nos regocijamos en Cristo, predicamos de Cristo, profetizamos de Cristo y escribimos según nuestras profecías, para que nuestros hijos sepan a que fuente han de acudir para la remisión de sus pecados”.

Entre algunos profetas de la antigüedad podemos mencionar a Adán, Noé, Abraham, Moisés, etc. En el Libro de Mormón se mencionan profetas también como Lehi, Nefi, Mormón, etc.  A todos ellos El Señor reveló Su Evangelio y les dio la autoridad del Sacerdocio para dirigir a su pueblo.

Cada vez que las personas deciden no obedecer las palabras de los Profetas y las desprecian, rechazan o tergiversan, no reciben las bendiciones de Dios, y empiezan a vivir en una oscuridad espiritual llegando a la condición llamada Apostasía. Este es un período de tiempo en que El Señor quita a los profetas de la tierra a causa de la desobediencia de las personas.

 

Noe profetizando el diluvio

Sin embargo, a pesar de la maldad de nuestros corazones, y a pesar de que la humanidad rechazó a Jesucristo mismo, Dios siempre nos da otra oportunidad, y es por eso que siempre ha vuelto a llamar profetas para que nos enseñen la verdad. 

Los Mormones creemos que después que vino la Gran Apostasía luego de la muerte de Jesucristo y Sus Apóstoles, Dios nuevamente restauró el Evangelio utilizando el mismo método antiguo, llamando a un nuevo profeta, José Smith. Después de él, se ha seguido la cadena de profetas vivientes que nos guían hoy; hombres inspirados que han sido llamados a hablar por el Señor, tal como los profetas antiguos.

Ésta se ha denominado la última dispensación, ya que no habrá Apostasía general de nuevo hasta que venga Jesucristo por segunda vez.

Los Mormones nos sentimos bendecidos de poder tener profetas y apóstoles hoy en día que testifican de Jesucristo y nos enseñan Su Evangelio.

 

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